Ne travaillez jamais
Ne travaillez jamais
Ne travaillez jamais
Ne travaillez jamais
Ne travaillez jamais
Ne travaillez jamais
Ne travaillez jamais

Ne travaillez jamais

El proyecto Ne travaillez Jamais toma el nombre de la máxima situacionista por la abolición del trabajo alienante. La frase fue pintada por Guy Debord en una pared de la Rue de Seine parisina en 1953. A través del enunciado (No trabajéis nunca, en castellano), la propuesta incita a desmantelar, por un lado, aquellos residuos que la mitología obrerista ha dejado en nuestros imaginarios –donde la dignificación y la liberación del individuo pasa a través del trabajo y las posibilidades que éste ofrece en la estructura social– y por otro, los mecanismos obsesivos y saturantes del poder y sus medios que se encargan de la producción de relatos en torno al empleo y al desempleo.

En particular, el trabajo Ne travaillez jamais presta atención al relato que define, a través de la prensa y los medios de comunicación, a un sujeto como miembro válido o no del sistema social en función de su capacidad de formar parte de alguna pieza del engranaje laboral. Ne travaillez jamais confronta, por un lado, todos los titulares de prensa generalista publicados a lo largo de 2015 en referencia al aumento y descenso de los datos referidos al paro. Estos titulares, ofrecidos en los medios como una información de saturación y poco reflexiva, se proyectan en la pieza descontextualizados y a un ritmo que imposibilita ser leídos.

Por otro lado, una mesa construida a medida presenta una serie de pilas de documentación en las que se entremezclan escritos oficiales y textos legales con notas periodísticas, imágenes de movilizaciones con tablas estadísticas, gráficas con copias de pasquines, documentación histórica con relatos contemporáneos, casos personales con análisis globales, etc. La documentación puede ser consultada e intervenida por los visitantes en todo momento, reconstruyendo un relato alternativo que modifique a su vez al que yo mismo he planteado. Esta característica del display, junto con la propia acumulación de información, evidencia la dificultad para acceder a los datos reales y los relatos específicos y particulares que son las verdaderas fuentes de información que nos indican cómo, por quiénes y desde dónde se produce lo que hoy entendemos por trabajo, desentrañando las estrategias de conformación e inducción de imaginarios concretos sobre el sistema laboral.

 


© Fotografías 1 a 5: Roberto Ruiz. Cortesía ADN Galería
© Fotografías 6 y 7: Pancho de León